No te
pertenezco. Mi cuerpo no es una comodidad. Mi cuerpo no es un juguete. Mi
cuerpo no es un objeto para tu placer o abuso. Mi cuerpo no es tuyo. Mi cuerpo
es mío. No te pertenezco.
Lo que
elija ponerme no es para discutirlo o criticarlo. La manera en que mi cuerpo se
mueva por el espacio no es un show para tus ojos, borra esa mueca de tu cara. Los
tatuajes en mi piel no fueron creados para tus críticas. El trabajo del arte
que soy fue creado sólo para mí. Los colores que elija para mi cabello no me
convierten en otra cosa que única. Tú no decides por mí. No te pertenezco.
El número
de personas que dejo entrar y salir de mi templo no es de tu incumbencia. Si
tienes algún problema con mi número, no tengo problema en perderte. Si tienes
un problema con mi número, lo siento por ti. Mi identidad sexual es mía y no es
ningún pecado. No soy “fácil” ni “puta”, esas palabras no tienen sentido para mí.
He avanzado mas allá de tu mentalidad infantil y déjame decírtelo una vez mas: no
te pertenezco.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario